sábado, 28 de enero de 2012

Sobre la brevedad de la vida

Las tres edades y la
muerte. Hans Baldung
Museo del Prado
Dice Séneca, en su libro "Sobre la brevedad de la vida":
"La mayor parte de los mortales, Paulino, se queja de la malicia de la naturaleza, porque somos engendrados para un tiempo escaso, porque estos espacios de tiempo que nos da discurren tan velozmente, tan rápidamente, que, salvo muy pocos, a los demás la vida los deja plantados en los propios preparativos de su vida. Y por desgracia, en su opinión común, no sólo gimen la gente y el vulgo ignorante: este sentimiento ha provocado las quejas también de insignes varones.
[...] No tenemos escaso tiempo, sino que perdemos mucho. Nuestra vida es suficientemente larga y se nos ha dado en abundancia para la realización de las más altas empresas, si se invierte bien toda entera; pero en cuanto se disipa a través del lujo y la apatía, en cuanto no se dedica a nada bueno, cuando por fin nos reclama nuestro último trance nos percatamos de que ya ha transcurrido la vida que no comprendimos que corría.
Así es: no recibimos una vida corta, sino que nos la hacemos, y no somos indigentes de ellas, sino dilapidadores
.  Tal y como los caudales vastos y dignos de un rey, en cuanto van a parar a un mal dueño, al instante se desvanecen y, en cambio, por más que sean modestos, si se ponen en manos de un buen administrador, crecen con su uso, así nuestra vida resulta muy extensa para quien se la organiza bien". Sobre la brevedad de la vida. Séneca. Ed. Gredos. Pág, 47-48

A pesar de lo cual... y con lo que cuesta aprender, casi siempre a trompicones y con gran esfuerzo, me parece como "al vulgo ignorante", que nos deja plantados en los propios preparativos...

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