martes, 18 de septiembre de 2012

El laberinto

Laberinto. Pazo de Oca. Pontevedra. Foto MJPrieto
Teseo dominó el laberinto a través del hilo que le unía a la enamorada Ariadna. Ella sabía que el ímpetu sin la inteligencia no vencería la dificultad.
El monstruo estaba allí, y era bello, describe Andre Gide. Aunque estúpido.
Quizá la vida no sea sino un personal laberinto que se dibuja en el espacio y tiempo propio.
Con citas amorosas en los recodos, luces y sombras en las calles, salidas y entradas equivocadas pero, tal vez, fructíferas.
Vueltas y revueltas en busca del minotauro, la belleza, el amor, el entusiasmo, la sabiduría... antes de encontrar la salida.  Solo hace falta un hilo, impetu e inteligencia para disfrutarlo. ¿A qué esperas?

Des´ree - Life  

2 comentarios:

  1. Me encanta tu reflexión. ¿Sabes? Yo usé esa idea del hilo para presentar el trabajo de aula a través de las destrezas. El hilo era un enfoque comunicativo de la gramática.
    Con respectos al laberinto, sí, la vida puede ser eso aunque también me gusta la idea del viaje y de subirse y bajarse de trenes que te traen y te llevan.
    Un abrazo y gracias

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    1. Qué metáfora más bonita Concha! subirse y bajarse a diferentes trenes...
      me gusta mucho esa idea.
      Cuando tengas un poco de tiempo distraído... ;) me gustaría que me explicases como unes el trabajo del aula y las destrezas a través de un hijo conductor. Me interesa mucho.
      Un abrazo, muchos besos... y buena llegada a Japón!

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