sábado, 20 de octubre de 2012

La premonición de Chillida

El peine del viento. Eduardo Chillida. Bahía de la Concha. San Sebastián.
No me lo quito de la cabeza... ¿En qué estaría pensando Eduardo Chillida en 1976, cuando trabajaba en la serie El peine del viento?
Qué visión premonitoria la suya... Qué clarividencia.
Igual es esto, precisamente, lo que diferencia a los-as artistas de los demás seres que por aquí habitamos, en corta estancia:  su facilidad para pasearse por el tiempo, en ambas direcciones, sin arquear una ceja.
Raptan instantes del futuro, pensamientos, incluso marcos significativos aún insospechados, y lo instalan en el presente. Caminado el tiempo, y volviendo la vista atrás, ellos y ellas, permanecen inmutables, ocupando su lugar glorioso, inalterable ya, a los días.

Y ahí tenéis: el euro, bien agarrado a la roca, protegido, más o menos, del primer envite de la olas. Luciendo la belleza colorida del óxido. Los amarillos, quizá lágrimas, acompañan los verdes de la roca. No es un lugar perfecto, desde luego, pero sí mucho mejor que el de la e minúscula que se atisba a lo lejos.
La e de España en minúscula, para que no se crezca. Patas arriba. Sola y desprotegida. Ni siquiera una roca digna cerca. Abierta al impacto de los cuatro vientos y a todas las olas.

"España es el problema y Europa es la salvación" decía Ortega y Gasset. Lástima que no entabló, en sus paseos hacia el futuro, una conversación con Chillida sobre ello. Habría tenido que matizar más la idea...

4 comentarios:

  1. Sí, me hice muchas veces la misma reflexión, Mª Jesús... ese paseo de ida y vuelta por el tiempo, y el don de sobrevolar las miserias cotidianas. Eso de ser cometa, decía Winston Churchill,esa cometa que se eleva más alto en contra del viento, no a su favor.

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  2. La realidad no solo imita al arte y lo enriquece sino que a veces lo convierte en premonitorio.

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  3. Muy buena reflexión. Casualidad, premonición, interpretación... Nos queda el arte, menos mal.

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  4. Menos mal que nos queda el arte, sí efectivamente. Aunque dudo que sea salvífico, quizás ilumine algo esta oscuridad que nos envuelve...

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