domingo, 13 de octubre de 2013

Impresionismo

Canal de Castilla. Ribas de Campos. Palencia. Foto MJPrieto
Nunca estuvo, pero es fácil imaginar a Camile Pissarro  paseando por el camino de sirga, una tarde de otoño de mil ochocientos sesenta y tantos anotando, embelesado, los colores inestables e infieles que atrapa el agua en su discurso, mientras la luz se lo permite. El impresionismo existió desde siempre porque, en cierto modo, todo está contenido en el mundo, como la autosimilitud de un fractal.

Esta época oscurecida por la viscosa y opaca inhumanidad de quienes gobiernan bajo el monoteismo económico, lleva escrita, en su inmundicia, la autodestrucción. Nunca triunfa eternamente el buen vivir de unos pocos sobre la esclavitud, el hambre y sufrimiento de la mayoría. Con suerte, su Nuremberg espera. Sin ella, la revancha.

Mientras, espantando el miedo, estudiaremos el fractal en los paseos, en el trabajo, en la historia, en el arte, en la literatura, en la filosofía. Sin duda, como llegó el impresionismo, llegará el grito. Y un nuevo intento de "nacer en lo bello".

 Keren Ann - Jardin Dhiver    

3 comentarios:

  1. Esta entrada se me había escapado. ¡Qué maravilla!

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    1. El canal estaba precioso este atardecer.
      Me alegra mucho que te guste Martina...

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