domingo, 16 de marzo de 2014

Almendros en flor

Dehesa de Tablada. Villaviudas- Palencia. Foto de MJPrieto
Cada año, cuando florecen los almendros, las almas platonianas que me habitan, pierden el oremus griego sin remedio. No hay auriga que someta caballos negros entre tantas flores con perfume a miel, entre tanto blanco alumbrando verdes, entre tanta celebración primaveral. Y no lo siento. La embriaguez que afecta a la razón durante estos pocos días me devuelve la risa de la transgresión infantil, la felicidad de pisar los charcos sin permiso, el gusto por los besos y abrazos sin límite ni miramiento en un canto ritual de renacimiento. Platón, que bien estás de vacaciones primaverales...
 Vinicio Capossela - Che cosse' l'amor   

5 comentarios:

  1. Preciosa la foto.Precioso el texto .

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    1. Gracias Isla. Qué gusto encontrarte aquí ;)

      Un beso enorme querida amiga.

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  2. Genial ese texto, esos 'caballos negros' entre las flores 'sin límite ni miramiento'.

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  3. Es que los caballos blancos viven en el mundo de las ideas... Se pierden todo este frenesí.
    Gracias Luis...

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  4. Bellísima foto, entran ganas de pintarla, el texto muy bello.

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